Córdoba la Llana

Córdoba es una ciudad y municipio español en Andalucía, capital de la provincia homónima, situada en una depresión a orillas del Guadalquivir y al pie de Sierra Morena.

Fue la capital de la Hispania Ulterior en tiempos de la República romana, o de la provincia Bética durante el Imperio romano y del Califato de Córdoba durante la época musulmana, cuyos dirigentes gobernaron gran parte de la península ibérica. Según los testimonios arqueológicos, la ciudad llegó a contar con alrededor de un millón de habitantes hacia el siglo X.

Su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994.

En la Plaza de la Tendillas se encuentra el monumento al Gran Capitán, es una obra dedicada a Gonzalo Fernández de Córdoba “El Gran Capitán” .

Se trata de una escultura ecuestre en bronce, con excepción de la cabeza, labrada en mármol blanco, y no, no es el busto del torero Lagartijo.

El Alcázar de los Reyes Cristianos, es un edificio de carácter militar ordenado construir por el rey Alfonso XI de Castilla en el año 1328, sobre construcciones anteriores (el Alcázar andalusí, antes residencia del Gobernador Romano y la Aduana).

El conjunto arquitectónico tiene un carácter sobrio en su exterior y espléndido en su interior, con los magníficos jardines y patios que mantienen una inspiración mudéjar.

Después de degustar unos exquisitos flamenquines y salmorejo, tocó la Mezquita-Catedral.

La Mezquita-catedral de Córdoba se empezó a construir como mezquita en el año 785, con la apropiación y reutilización de los materiales de la basílica hispanorromana de San Vicente Mártir, que se hallaba en su lugar, por los conquistadores musulmanes.

El edificio resultante fue objeto de ampliaciones durante el Emirato de Córdoba y el Califato de Córdoba. Con 23.400 metros cuadrados, fue la segunda mezquita más grande del mundo en superficie, por detrás de la Mezquita de La Meca, siendo sólo alcanzada posteriormente por la Mezquita Azul  de Estambul, 1588.

Una de sus principales características es que su muro de la qibla no fue orientado hacia La Meca, sino 51º grados más hacia el sur, algo habitual en las mezquitas de al-Ándalus.

En 1238, tras la Reconquista cristiana de la ciudad, se llevó a cabo su consagración como catedral de la diócesis con la Ordenación episcopal de su primer obispo, Lope de Fitero.

El edificio alberga el cabildo catedralicio de la Diócesis de Córdoba, estando prohibido cualquier culto colectivo o rezo organizado no católico.

Hoy todo el conjunto constituye el monumento más importante de Córdoba, y también de toda la arquitectura andalusí, junto con la Alhambra, así como el más emblemático del arte omeya hispanomusulmán.

No pude fotografiar ni la Sinagoga ni el Puente de la Calahorra porque no paró de llover, pero bueno, ya tengo una excusa para volver a una de las ciudades más bonitas y con más historia de nuestro país.

Tuve el honor de compartir jornada con mi amigo cordobés Eduardo León que hace del dicho de: “Cordobés y hombre de bien no puede ser” no tenga ningún sentido, pardiez.

Muchas gracias por tus atenciones y por la foto.

El equipo utilizado fue:

Cámara: Nikon F5.

Objetivo: Nikkor 28-70 f2.8 AF-S.

Películas: Bergger pancro 400 y JCH streetpan 400.

Reveladores: Kodak XTOL 1+1 para ambas.

Fuente, wikipedia.

 

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