Sacro Castillo-Convento de Calatrava la Nueva

En lo mas alto del cerro Alacranejo, se ubica el Sacro Castillo-Convento de Calatrava la Nueva, en término municipal de Aldea del Rey, provincia de Cuidad Real, en frente del Castillo de Salvatierra.

 

La fortaleza se halla situada en la cima de un cerro en forma de cono a 936 metros de altitud, con una densa vegetación autóctona en sus laderas y en su base rodeado de grandes pedrizas o canchales que hacen difícil su acceso.

El camino empedrado hoy existente se hizo para la visita de Felipe II a la fortaleza en 1560 y nos lleva hasta la base del castillo. Su situación controla uno de los pasos naturales hacia Sierra Morena.

No se conoce con exactitud el año inicial de su construcción, si bien hay referencias de su uso por Nuño de Lara en 1187 como antiguo Castillo de Dueñas.

La fortaleza actual es de grandes dimensiones (46 000 metros cuadrados), y fue construida por los caballeros calatravos en los años 1213 a 1217, después de la batalla de las Navas de Tolosa, empleando como mano de obra a buena parte de prisioneros tomados en dicha batalla.

Una vez erigida, se convirtió en sede de la Orden de Calatrava, y en una de las más importantes fortalezas de Castilla. Su historia corre pareja a la de la propia Orden.

Las vistas desde lo alto de la fortaleza son espectaculares, sobre todo las del Castillo de Salvatierra.

Como curiosidad, en 1997 este castillo sirvió como marco para la investidura como Doctor Honoris Causa de Umberto Eco por la Universidad de Castilla la Mancha, siendo inevitable recordar el escenario de su novela El nombre de la rosa.

No me dio tiempo a visitar el interior y su iglesia cisterciense con ese maravilloso rosetón, así que…

¡Volveré!.

Las fotos están realizadas con una pequeña cámara “bolsillera”, una Rollei 35 S, una chiquitina que siempre que la sacas da alegrías, merecerá mas adelante una entrada para ella sola y película Kodak Plus-X 125, revelada con Kodak Tmax: 1+4, 5:45 minutos a 20°C y escaneadas con un epson v700.

Fuente: Wikipedia.

Avutardas en Hides de Calera

El viernes pasado 31 de Marzo, tuve el placer de fotografiar en los hides gestionados por José David Gómez de Hides de Calera , una de las especies más asustadizas y bellas de nuestra fauna, no suelen tolerar una silueta humana a menos de 500 metros o la de un vehículo agrícola a menos de 200, por lo que es tremendamente complicado fotografiarlas si no es desde escondites o hides debidamente habilitados para ello.

La avutarda (Otis tarda), es el ave de mayor peso de Europa, llegando los machos a pesar más de 18 kilos, el dimorfismo sexual es muy acusado, no llegando las hembras a los 4 kilos:

Las avutardas crían a partir de marzo, se basa en leks poligínicos dispersos, que son áreas donde los machos agrupan a las hembras y exhiben su cortejo para aparearse.

Este cortejo se denomina «rueda» y tiene su momento cumbre en España desde mediados de marzo a principios de abril.

Antes de la época de cría, los machos mudan su plumaje para adquirir su plumaje reproductor alrededor de enero. Los machos establecen su dominio en sus grupos durante el invierno, enfrentándose violentamente con embestidas y picotazos entre ellos.

Como el resto de las avutardas, los machos de avutarda común hacen exhibiciones y compiten por la atención de las hembras en el lek.

En esta especie la exhibición es muy llamativa y empieza con un pavoneo de los machos mientras hinchan sus gargantas hasta el tamaño de un balón de fútbol. Entonces se inclinan hacia delante ocultando su cabeza echándola hacia atrás con la barbilla apuntando hacia arriba. A continuación alzan su cola hasta pegarla a la espalda mientras giran las alas exponiendo el plumaje blanco de la parte inferior que generalmente está oculto, con las plumas de vuelo plegadas pero las secundarias blancas erizadas.

En esta posición los machos pueden caminar durante varios minutos con la cabeza oculta y sus plumas ahuecadas, mostrando una figura que puede describirse como una bola blanca con patas:

También visitó el  hide un precioso ejemplar de Alcaudón Real (Lanius meridionalis), tiene un pico más propio de rapaz, pero posee patas de pájaro.

Al carecer de garras, suele empalar a sus presas, pequeños mamíferos, aves y reptiles en arbustos con pinchos para poder despiezarlos con su potente pico.

Después de un gran día de campo, y justo antes de recoger, un Aguilucho Lagunero Occidental (Circus aeruginosus), me hizo un par de pasadas delante del hide y como recuerdo pude plasmar un paisaje con la Sierra de Gredos de fondo.

No tardaré en repetir está magnifica experiencia en Calera y Chozas junto a los chicos de Hides de Calera.

Las fotografías se realizaron con el siguiente equipo:

Cámaras Nikon D700 y D300.

Objetivo Sigma 120-300 f2.8 EX con convertidor sigma 1.4X.