Castillo de Cuéllar

Realizamos la visita guiada teatralizada que incluye un espectáculo de videomapeo en la Iglesia de San Martín de interpretación del arte mudéjar y la historia del castillo teatralizada siendo muy amena y divertida, nos la interpretaron dos geniales actrices caracterizadas como bufonas de época, da acceso también al paso de ronda de la muralla y a las iglesias de la ciudad.

La vista guiada se adquiere en la oficina del castillo, en la planta baja de la torre del homenaje, empieza en la Iglesia de San Martín con un espectáculo de videomapeo.

La Iglesia de San Martín:

Situada en la explanada frente al castillo, es uno de los ejemplos más destacados del románico-mudéjar castellano (siglo XII).

Acoge de manera permanente una visita audiovisual e inmersiva sobre la historia medieval y el arte mudéjar y el Centro de Interpretación del Arte Mudéjar.

Edificada en mampostería y ladrillo, destaca por su triple ábside, sus portadas abocinadas con alfiz y su torre cuadrada. Escenario del controvertido enlace entre Pedro I y Juana de Castro en 1354, tras su desamortización pasó a manos privadas y hoy alberga el Centro de Interpretación del Arte Mudéjar.

El Castillo de Cuéllar:

También conocido como Castillo de los Duques de Alburquerque, se sitúa sobre un cerro que domina la villa de Cuéllar (Segovia), divisando la extensa llanura de la comarca de la Tierra de Pinares.

Declarado Bien de Interés Cultural en 1931, es una de las fortalezas más representativas y mejor conservadas de la meseta castellana, célebre por su singular integración de arquitectura militar medieval y palacio renacentista.

Historia:

  • Siglos IV y III a. C. El poblado Vacceo: Entre los siglos IV y III a. C., los vacceos habitaron el lugar. Aunque su centro principal miraba hacia la cuenca del Duero, utilizaron el cerro de Cuéllar como un castro fortificado o punto de vigilancia defensiva para proteger sus pastos y grano.
  • Siglo II a. C. Época Romana: Tras la llegada de Roma, el enclave albergó un asentamiento militar y civil. Pese al debate sobre si se trataba de la mítica Calagurris citada por Ptolomeo, los hallazgos de terra sigillata y monedas confirman la existencia de una villa dependiente de grandes núcleos cercanos como Cauca (Coca) o Confloenta (Duratón).
  • Siglos V – X. Época Visigoda y la llegada musulmana: La comunidad visigoda mantuvo el poblamiento del cerro utilizando las estructuras romanas, como atestiguan diversas necrópolis halladas en el término. Durante la dominación islámica, la zona quedó enmarcada en la despoblada «tierra de nadie» de la cuenca del Duero, sufriendo periódicas incursiones de castigo como las famosas aceifas de Almanzor a finales del siglo X.
  • Siglos XI – XIV. La frontera del Duero y los orígenes medievales: Tras la repoblación impulsada por Alfonso VI a finales del siglo XI, el enclave cobró relevancia institucional. En 1354, el rey Pedro I «el Cruel» o «el Justo», celebró en el castillo sus efímeras nupcias con Doña Juana de Castro, y más tarde, en 1383, Juan I convocó en sus dependencias las Cortes de Castilla.
  • Siglo XV. Álvaro de Luna y Beltrán de la Cueva: El poderoso valido Álvaro de Luna inició un ambicioso proyecto construyendo la Torre del Homenaje y el foso con maestros como Hanequín de Bruselas y Juan Guas.
    Posteriormente, en 1464, el rey Enrique IV cedió la fortaleza a su favorito Beltrán de la Cueva, primer duque de Alburquerque, quien fortificó el recinto para defenderlo durante la Guerra de Sucesión Castellana.
  • Siglos XVI – XIX. Del esplendor renacentista al saqueo napoleónico: En el siglo XVI, los Duques de Alburquerque contrataron a maestros como Rodrigo Gil de Hontañón para transformar la fortaleza militar en un suntuoso palacio con un refinado patio renacentista y un valioso archivo ducal.
    Sin embargo, en la Guerra de la Independencia fue ocupado por las tropas del general napoleónico Kellermann, sufriendo un devastador expolio de sus armaduras, plata y documentos.
  • Siglo XX – Actualidad: Durante la posguerra funcionó como prisión militar (1938-1943) y posteriormente como penal-sanatorio para enfermos de tuberculosis.
    Tras una profunda restauración, desde 1996 sus instalaciones albergan el IES Duque de Alburquerque, combinando su uso educativo con el turismo y la custodia del Archivo Histórico de la Casa de Alburquerque.

Descripción y Arquitectura:

  • Patio de Armas y zona palaciega: Constituye el corazón del edificio. Posee una elegante estructura renacentista del siglo XVI articulada en dos alturas con galerías porticadas, destacando sus arcos rebajados sobre columnas jónicas y toscanas, sus blasones heráldicos y la fachada sur conocida como la Galería del Cierzo, abierta mediante una logia hacia la comarca. (no hice fotos, la tormenta lo impidió)
  • Torre del Homenaje: Situada en la esquina sureste, es la construcción más imponente de la fortaleza. De planta rectangular y unos 20 metros de altura, conserva sus robustos muros, saeteras, almenas y vestigios de sus antiguos matacanes.
  • Recinto amurallado y defensas: El exterior cuenta con una barbacana o falsabraga, un foso perimetral en varios de sus lados y puertas de acceso flanqueadas por cubos semicirculares con los escudos esculpidos en piedra de la Casa de Alburquerque, además de lienzos de muralla dotados de adarves y aspilleras para artillería.

El equipo utilizado fue el siguiente:

Cámara: Nikon Df.
Objetivo: Nikkor 20-35 f2.8.
Filtro: B&W GND soft.